La médica veterinaria Erika González Niño, de la Clínica de Grandes Animales de la UNAL e integrante de este grupo de profesionales, señala que las labores comienzan con una coordinación previa con las comunidades. El equipo se divide en dos grupos de seis para cubrir zonas distintas al mismo tiempo, y en los sectores de más difícil acceso se han transportado a caballo y como sea posible para llevar insumos y medicamentos.
