El Gobierno de EE.UU. reforzó durante el fin de semana la presión política que lleva a cabo para que los países de América Latina suspendan los contratos o proyectos con empresas chinas.
La estrategia consistió en que funcionarios repitieran en sus redes sociales un mensaje del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, en el que justifica el interés de EE.UU. de desplazar por completo los intereses comerciales de China en la región.
