Las 555 fincas fueron entregadas al campesinado con el propósito de fortalecer la producción de alimentos, generar ingresos para las comunidades rurales y contribuir a la construcción de paz en los territorios.
Durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro fueron recuperadas 109.000 hectáreas que habían estado vinculadas a organizaciones criminales, y que ahora, gracias a la política de Reforma Agraria, están en manos de familias campesinas organizadas en distintas regiones del país.


