UNICEF / Andrianantenaina En Ambovombe, región de Androy, Madagascar, un niño se refugia en un árbol que crece en la dirección en que sopla el viento "Tioka", para protegerse del viento arenoso (archivo).
Cada año, alrededor de 2000 millones de toneladas de polvo llegan a la atmósfera y pueden recorrer cientos o incluso miles de kilómetros, atravesando continentes y océanos, según el décimo Boletín sobre Polvo Atmosférico de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
