La Administración de Trump llamará a embajadores y altos cargos de naciones extranjeras para destacar "los abusos de la CPI" e instarles a retirarse del organismo. Habrá además, por parte de Washington, un "mayor escrutinio de las naciones que se niegan a rechazar la supuesta autoridad de la CPI mientras dependen de la asistencia de Estados Unidos".
