Frente a versiones que señalan que el catastro convierte a los ciudadanos en “millonarios en papel", Planeación Nacional precisó que este argumento es incorrecto, ya que el valor catastral no representa dinero disponible ni ingresos reales. Por ejemplo, una familia campesina puede tener una tierra con mayor avalúo sin que ello modifique su condición económica si sus ingresos siguen siendo bajos.
